Esta isla poco transitada lo tiene todo.
Dentro del universo de las islas griegas, Páros destaca por su equilibrio perfecto. Apodada la “pequeña Míkonos” por su animada vida nocturna, esta isla volcánica en forma de pera —de unos 195 km², situada en el corazón de las Cícladas— conserva aún la serenidad suficiente como para ofrecer playas donde darse un baño al atardecer… au naturel. Famosa por su mármol blanco (la Venus de Milo fue esculpida con bloques extraídos de aquí), Páros empezó a ganar popularidad turística en los años 60, y su encanto sigue creciendo. Hoy, cautiva a los viajeros con sus playas doradas, aguas cristalinas, arquitectura blanca y azul, y unos vientos potentes y característicos: ingredientes esenciales para unas vacaciones cicládicas con carácter.
Pero lo mejor empieza cuando uno va más allá del sol y la playa. Puede optar por el ambiente festivo de Míkonos en los clubes de Parikia o Naoussa, las dos localidades principales. Aunque para vivir Páros de verdad, conviene combinar la experiencia con visitas a granjas locales, boutiques de diseño y algunos de los mejores restaurantes marineros del archipiélago. Si solo dispone de un día durante una escala de crucero, aquí tiene un itinerario perfecto para saborear lo esencial de la isla.
10:00 h — Iglesias y calles con encanto
Desde el puerto principal, un corto paseo lo lleva al centro de Parikia, capital de la isla y hogar de una de las iglesias más emblemáticas de Grecia: la Panagia Ekatontapiliani, del siglo IV, conocida por sus 99 puertas (y una supuesta centésima aún por descubrir). Su interior, una basílica clásica con detalles bizantinos como un crucifijo dorado y grandes lámparas de araña, bien merece una visita. Después, piérdase por las callejuelas blancas y serpenteantes del casco antiguo antes de detenerse en el restaurante Chora, elegante y acogedor, para saborear un freddo espresso, la versión griega —y espumosa— del café con hielo.
11:00 h — Sabores del campo
Tome un taxi de 20 minutos hacia el norte para visitar Petra Farm, una finca familiar con vistas al mar Egeo. Con cabras y gallinas correteando entre viñedos, olivos, higeras, alcaparras y lavanda, esta granja ecológica ofrece una experiencia auténtica. En su casa principal, podrá degustar mermeladas caseras, quesos artesanales, tomates cherry, pan recién hecho y aceite de oliva virgen extra. Sus productos envasados (como una irresistible mermelada de chile dulce y picante) son excelentes recuerdos gourmet.
13:00 h — Sol, mar y ambiente local
En solo diez minutos de trayecto, llegue hasta el Monastiri Beach Bar & Restaurant, donde podrá relajarse en una tumbona bajo sus inconfundibles sombrillas rojas. Ubicado en la península de Ai Yiannis Detis, donde colinas rocosas y un monasterio de cúpula azul dominan el golfo de Naoussa, este beach club es uno de los más populares de la isla, gracias a su vibrante ambiente (se recomienda reservar hamacas o cabañas con antelación). A mediodía, la música del DJ acompaña las horas de sol y baños en el Egeo. Para brindar, pruebe uno de los vinos —blanco, tinto, rosado o espumoso— de la reciente bodega local Seiradi.
15:00 h — Cocina griega con alma
A 20 minutos en taxi se encuentra Siparos, una taberna junto al mar ideal para un almuerzo tardío. Situada en una playa tranquila al este de Naoussa, ofrece cocina griega tradicional con un toque creativo de la mano del chef ejecutivo Tzikas Sokratis. Entre los platos imprescindibles: ensalada de berenjena ahumada con tomates cherry y pimientos, croquetas de pescado del día y un delicioso orzo con gambas en salsa de azafrán. Todo ello marida perfectamente con un rosado seco de la bodega Moraitis Estate, una referencia en la isla.
17:00 h — Compras con estilo en Naoussa
Desde Siparos, ponga rumbo a Naoussa, el rincón más animado de Páros. En la boutique del diseñador de joyas Yannis Sergakis encontrará anillos con piedras preciosas y su icónica pulsera Sigma, personalizable con dijes de oro de 10 quilates y diamantes. Justo al lado, la tienda Leto, de los diseñadores locales Nicolas Miller e Hin Phu Tran, propone prendas de estilo resort ideales para continuar el viaje: pantalones cortos de lino en todos los colores, camisas asimétricas de rayas, y vestidos vaporosos que también sirven como salida de baño. Piezas frescas, elegantes y perfectas para el resto del crucero.
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Artículo publicado originalmente en la edición de mayo/junio de 2024 de Virtuoso, The Magazine (EE.UU./Canadá).











